domingo, 12 de enero de 2025

A dos años del cambio

Hoy, como cada día, casi como un hábito, reviso mis redes sociales. Y, pese a que no soy para nada una gran creadora de contenido (...todavía), me encanta asomarme a LinkedIn y ver publicaciones interesantes, así como los consejos de aquellas personas que sigo y a quienes envidio su perseverancia.

Mientras hacía esta revisión, me encontré con algunas felicitaciones que me tomaron por sorpresa:

¡Te felicito por los 2 años en tu trabajo con Fluye Montessori!

¡Asombro! ¡2 años ya! ¡2 años que, por supuesto, se pasaron volando!

Ahora, eso no quiere decir que esté incursionando en lo que hago desde hace dos años, porque desde que entré al campo laboral hace muuuuuchos años (ya casi tres décadas), no he descansado un minuto, creando y desarrollando proyectos, generando espacios de formación y capacitación. Y desde que soy coach, además facilitando cambios de perspectiva en personas y entidades.

Pero justo hace dos años, ese bichito de construir ilusiones en otros y tratar de esbozar espacios felices en organizaciones (no solo en docencia) comenzó a tomar forma al convertirme en solopreneur con Fluye Montessori.

La ayuda y los consejos fueron fundamentales, y siempre estaré agradecida de Hanna Back Pyo
, Andres Bustamante
y Fabián Acuña Hernández, quienes vieron y potenciaron cosas que hasta ese entonces no lograba ver.

Han pasado muchas cosas en estos dos años que han sido tremendamente movilizadoras y lejos de ver esos desafíos como barreras, han sido espacios de aprendizaje; de esos duros en la vida, de los cuales estoy agradecida.

Bueno pero hoy me comprometí con uno de los más amables saludos recibidos que iba a celebrar y estas líneas tienen este propósito.

Porque celebrar logros, también errores, y respetar el tiempo personal para hacer lo que estás llamado a ser es demasiado relevante; de hecho, ¡imprescindible!

Gracias por recordármelo, Ernesto Gonzalez Valdes (y gracias por el regalo ya comencé a leerlo)



martes, 26 de diciembre de 2023

NO SIENTO AMOR

Hay veces que en verdad no siento amor, y no es que sienta odio no! para nada, solo dejo de sentir amor. 

Para cualquier ser humano esto puede ser una cotidianeidad pero para mi es grave...

Si, porque yo en verdad confío en la gente con profundidad y eso si o si es una muestra de amor super grande. Al menos eso creo yo.

Si la confianza = amor

Por lo tanto ya habrán sacado por conclusión,  cuando me pasa que ya no siento amor no? ¡exacto! 

descconfianza = no amor

...y ojo que es bien jodida la cosa, porque desconfiar es gatillado con engaño muchas veces, o lo que parece engaño, así como mentira o ocultar la verdad. Bueno en cualquiera de sus versiones para mi es desamor.

Pero el gran problema no es ese, no!. es que ahora que ya pasé los 50 el desamor también se gatilla por otras cosas. Solo porque no me gusta sentirme mal.  Asi de simple, tanta divina cosa que a una le pasa que la hace sentirse mal que más encima soportar gente que en su sola forma de abordarte te haga sentir mal, así gratuitamente?!    No!!! de una desamor. 

desamor = distancia 

Pero desamor se ha vuelto distancia porque... 

distancia = espacio

Espacio porque PAZ MENTAL!!  osea en definitiva este cumpleaños celebro mi paz mental de distancia de lo que no me hace feliz, de lo que no me brinda confianza, de quien ya no siento amor. 

Y si tu estas acá cerquita de mi corazón ya sabes porque es 

AMOR = TÚ

martes, 29 de noviembre de 2022

Impermanecencia

 Querido padre quiero agradecerte por tanto. Tuviste el impacto más grande en vida, tanto en tiempo de crisis y en muerte sobre todo cada momento de felicidad es un parámetro de lo importante. Lo realmente importante en la vida. El logro de una familia, de la maternidad y paternidad. Establecer espacios de comunicación legitima verdadera y de entrega por sobre lo imposible. También agradezco tu conexión con el deterioro, la relevancia de apreciar la salud, la conciencia y la toma de desiciones. Hacer la siembra de mi personalidad como una mujer fuerte y reflexiva. 

También la tozudez que tienen poder y proyección, y porque no decirlo también gracias por la muerte por integrar a mi repertorio de temores. la muerte. La capacidad de observar lo inevitable y el respeto por la vida y la invisible de la inpermanecencia.



jueves, 7 de octubre de 2021

Cuando una madre ama

Cuando una madre ama se da por entera, olvida sus necesidades personales y posterga todo lo que en verdad necesita.

Cuando una madre ama, la prioridad deja de ser su máscara para pestañas y comienza a ver más allá de las sombras y de las palabras.

Cuando una madre ama, se vuelca su espíritu en la tarea de sostener pese a sus flaquezas. La ducha se vuelve el espacio de la tristeza, y el trabajo un refugio que la hace centrarse, o quizás solo para mi.

Cuando una madre ama, el dolor se vuelve suyo y la impotencia su compañera. Porque la culpa se pare junto al hije que llevó en su vientre o en su corazón.

Cuando una madre ama, se vuelve odio a todo aquello que le provoca daño a sus pequeños, porque pensar en la tristeza de su corazón aniquila su temple.

Cuando una madre ama, surge el miedo y las sombras de lo que pudiera ser el futuro, mientras lo pisotea y construye edificios de esperanza y fe.

Cuando una madre ama, las prioridades nublan la realidad circundante, reconociendo entre las tinieblas las palabras de un otro que no se sintonise con el amor.

Cuando una madre ama gana, siempre gana, pese a que la realidad muestra que pierde, ella gana, pues está donde quiere estar y siente lo que necesita sentir.

Cuando tu madre ama, te dice la palabra precisa en el momento de desborde, pese a que no tantas veces los años la tienen en sus cabales.

Cuando la madre es amada, solo hace falta una caricia un abrazo para traspasarle el afecto infinito que ni una riña puede borrar jamás.

Cuando una madre ama está, sólamente está y su disposición se hace eterna sólo porque sabe que se necesita todavía vientre para contener.

Cuando seas madre y ames, nada de lo que hoy es importante importará, porque la lucha ya no es solitaria nunca más. Siempre tendrá un norte en la brújula y no tiene que ver contigo... Pero en ocasiones deberás parar, centrarte y encontrar el impulso para soltar el error cometido y reconstruir.





martes, 14 de abril de 2020

Si creo con eso basta

Escuchando a Fito, mientras afuera se oscurece en un día más de esta cuarentena en un 2020 que arremete a la humanidad con un cambio tan radical, que te obligan a repensar todo. Con la naturaleza que se apodera de su territorio nuevamente, con aquellos que no ven y que cada vez se hacen más ciegos e ilusos tratando de controlar lo incontrolable.
Un día más de cuarentena en un país dividido, dividido unilateralmente, dividido desde la mirada de los privilegios y también divididos en angustia y frustración. Un país que se aguanta la rabia igual que los volcanes que muy pronto han comenzado a explotar, y son la fuerza de un espíritu herido que  expulsa el descontento que hierve, que quema y que luego se apacigua y construye nuevos territorios, bueno eso quiero creer.
A lo lejos la esperanza de una comunidad comprometida con su entorno, con la Paz pero esa de verdad, esa que reina por el amor en consecuencia con la justicia.
A lo lejos la desesperanza, de un mundo colapsado sin saber como sostener lo impalpable que es la enfermedad y el contagio, con la fe puesta en el compromiso social, si ese, ese que esta quebrado...
Ronda la muerte que se lleva a aquellos que vivieron ya tantas injusticias y también tantas alegrías, y que hoy están con una carta de sentencia que depende de ti, de quien lee y de quién escribe.
La brisa de la muerte enamorada que ronda como un ángel asesino, canta Fito mientras yo efectivamente me siento al lado del camino, observando a seres humanos que no se salen de ese espacio donde con o sin razón se ubicaron y no pueden mirar desde arriba, desde más arriba del yo y sintiendo el nosotros.
He aprendido mucho en este tiempo, principalmente que la labor que me toca desempeñar como alguna vez creí y sigo convenciéndome, tiene más que ver con acompañar y sostener que educar.
El caos es un clima que me acomoda sobremanera, me hace moverme en espacios de creatividad y de reinventar constantemente y por dios que me gusta!  
Mas que libertad y salir a las calles hoy necesito esto, reflexión, observar, pero al tiempo sopesar cuáles son las cosas radicalmente importantes y que no se basan en caprichos ni deseos sino más bien en necesidades del ser.
Creo que al fin nada tiene fin, dice Fito y abrí la puerta a esa nueva mirada, y si creo, con eso basta.





lunes, 4 de noviembre de 2019

¿Qué es lo que más duele?

Lo que más duele es que es verdad...
Es verdad que hay gente que ya no está, es verdad que hay gente que tiene dolor por los que ya no están.
Es cierto que las heridas no sólo están en el cuerpo.
Es verdad que hay un pueblo herido, un país dividido y es verdad que muchos años nos constó curar ese dolor y reconstruir.
Es verdad que el miedo en algunos muchos, se trasformó en rabia. Que la sensación de impotencia se volvió poder que hace que los gobiernos se sientan más desconcertados, más ciegos y más incompetentes.
Es verdad que no porque creas que tienes razón la tienes, porque la razón se construye en conjunto con una comunidad y esa comunidad hoy tiene llagas algunas más profundas e irreconciliables que otras.
Lo que más duele es que los ojos de los niños cambiaron..., cambiaron desde ojos de infinito amor a ojos de infinita esperanza por una humanidad que tiene heridas. Que sus pensamientos están en ser protectores cuando somos nosotros quienes deberíamos estar protegiéndolos.
Lo que más duele es que los recuerdos de nuestros viejos se hicieron vivos otra vez. Ahora con menos herramientas para superarlos por el abandono de una sociedad que los olvidó y que recién ahora esta exigiendo lo que se merecen.
Otra vez  duele y no sólo aquí, sino que en todos lados, con más o menos furia.  Hay gente atropellada en derechos y muchos sin compromiso con sus deberes de seres de conciencia.
¿Cómo hacer para que el dolor valga la pena? ¿Qué hacer para que los ojos de mis niños vuelvan a confiar y no sólo añorar La Paz?
Si usted puede hacer algo... HAGALO YA!!




domingo, 2 de diciembre de 2018

NOSTALGIA

Yo soy uno de esas nostálgicas empedernidas...
esas que ven películas que te hacer suspirar.
De esas que se detienen cuando el viento sopla y contempla el cambio del paisaje.
De esas que relee mil veces sus escritos y que cada vez que busca la inspiración retoma con nostalgia los sentires que te acompañan en el camino de tu vida.
Antes diría: ¿por qué buscar la nostalgia?, hoy no me importan mucho los por qué sino que los ¿para qué?, creo que son de más utilidad.  Así me doy cuenta qué busco o qué debo aprender, más bien dicho.
En ocasiones debo reconocer que es simplemente la búsqueda de la lástima. ¡Si uno se puede sentir lastima de si misma! (y más veces de las que en ocasiones se quiere reconocer) y muchas veces el alimentar esa lástima, que algunos encaminan por la ruta de la queja, yo la sorteo con este conectarme con mis momentos "injustos" de la vida o momentos de tristeza infinita.
En otros espacios estos escritos me ponen en sintonía con mi espíritu de escritora y es como si mis dedos se movieran por el teclado casi automáticamente, como si fuera la secretaria de un ser externo, que escribe a través de mi puño y letra.
Y muchas más veces es un camino de desahogo, de poder explotar sin explotar. Y si reviso mis escritos, de seguro son más al final del año en donde la necesidad de explotar viene, pues las evaluaciones del año le recuerdan a uno los malos momentos inevitablemente.
Ahora ya me doy cuenta y desde hace poquito que está siendo una estrategia maravillosa de equilibrio, como si necesitara concretar mágicamente con estos códigos escritos lo que mi emoción no puede comprender.
Es mi forma de coucherme, de analizarme y espero de entenderme cada vez más. Lo que de verdad no es una tarea muy fácil.
Ahora en ocasiones pienso que la nostalgia también me alimenta, de hecho suelo trasnochar un montón para lograr el silencio total, requisito indispensable para escribir. Y pese a no descansar lo suficiente, al día siguiente estoy por completo despejada como si la tarea fuera el alimento de mi alma. Y el descanso se genera en el desprender el sentir de estas pocas lineas.
Pero para qué escribo esto en este momento, ¡no tengo ni idea! pues es la necesidad la que me mueve y muchas, muchas veces suele ser preludio de algo más grande de lo que puedo entender.