Este
año teníamos un plan bien definido respecto de qué proyecto
educativo propondríamos a nuestros niños, pero como algunas veces
nos pasa en nuestra labor, ellos no necesitaban lo que nosotras le
ofrecíamos. Si lo piensan bien, era fácil seguir con nuestro plan
primitivo, sin embargo, sus caritas nos decían necesitar de un
proyecto que los conectara con la vida, con los animales que día a
día cautivaban su interés. Por tanto, nos pusimos manos a la obra
para hacerlos vivir una experiencia de conocimiento más allá de
nuestros tiempos.
Es
así, como los niños del Preescolar B conocieron la más antigua y
bella historia de todas “la historia de la vida en la tierra” la
que contamos al tiempo que desplegamos una larguísima línea en tela
de diferentes colores, que nos concretaba el paso del tiempo.
“Desde
que el universo era oscuridad y silencio”... contaba la historia;
“...sucedieron muchos acontecimientos como el ver nacer a nuestro
planeta y a los muchos volcanes que hicieron explosión produciendo
cambios en su territorio y que los primeros seres que poblaron este
planeta eran microscópicos”. Bueno la historia hizo el recorrido
entero pasando por la vida en el mar, los anfibios, reptiles (entre
ellos los más enormes y famosos llamados dinosaurios), insectos,
aves, mamíferos hasta llegar al ser humano, el último eslabón en
esta cadena en la evolución de la vida de las especies.
Posterior
a esto, el situar cada experiencia vivida con estos seres fue muy
fácil y comenzamos descubriendo en un microscopio lo que era una
bacteria o los virus y como están en todos lados, esta noticia para
ellos causo impacto, sobre todo cuando cultivamos las bacterias que
viven en una mano sucia, que de verdead era sorprendente. Luego el
recorrido incluyó un paseo a Selva Viva, donde cada especie vivía
en un lugar que asemejaba su hábitat natural. Conocimos reptiles,
anfibios, aves y mamíferos, sus mecanismos de defensa, su
características de camuflaje y hasta cómo se reproducen.
Cada
vez que teníamos experiencias relacionadas con una especie en un
periodo de esta línea de tiempo, ellos debían traer por turnos un
trabajo artístico, que con la ayuda de su familia lograría
concretar, siempre con la mirada de niño, y lo que al final se
convertiría en una bella exposición.
También
hubo tiempo para hacer experimentos como hundir la cabeza en el agua
con y sin snorkel, para darnos cuenta que no somos capaces de
respirar bajo el agua como los peces, y conocer a Neymar un conejillo
de indias.
Pero
sin lugar a dudas, el broche de oro en este proyecto fue la visita de
Gorgo un Gorgosaurio, pariente más pequeño del famoso Tiranosuaurio
Rex, marioneta
de tamaño real de construcción
de Gabriel
Díaz, un joven de 18 años a quien le presentamos a los niños antes
de que nos sorprendiera con el realismo de su marioneta.
¿No
se si a veces les pasa? pero cada vez que una intuición se aloja en
nuestro ser y le ponemos atención, las cosas salen casi por arte de
magia y este proyecto 2015 es el fiel reflejo que si ponemos alerta
a nuestros niños la fantasía se vuelve una realidad.




