Hoy es un día de cierres, de cuentas finales, de hacer balances, de vivir la alegría y créanme que la alegría estuvo presente al brindar con mis amigos y compañeros hoy en la tardecita. Sin embargo, el trago terminó siendo amargo pues muchas caras que a diario veía en las mañanas ya no estarán. No estarán para compartir un saludo, una sonrisa, la chacota diaria, tampoco estarán para darte ese consejo acertado, ni para apoyarte cuando tienes dificultades. Ellos simplemente y aunque el corazón este super apegado, ellos ya no estarán en lo diario, en esa rutina que te agota y que sin la compañía, ni las risas de tus amigos es más difícil sortear.Y yo me pregunto ¿Por qué? Por qué siempre tanta despedida, por qué siempre tanto movimiento, por qué siempre crear vínculos y lazos que se desatan.
Siempre he sentido a mi gente como mi familia comparten tus buenos y malos momentos, comparten la alegría y el trabajo arduo... la familia se debe fortalecer!!!, como un árbol de muchas y diversas ramas. Y es gracias al paso del tiempo, que ese árbol se hace más frondoso y no se hace frondoso solamente porque lo cuidan - que por lo demás es importantísimo- sino que su follaje es el reflejo del cariño que nutre al árbol esos vínculos férreos de lo cotidiano, del estar apegados unos con otros.
Hoy el último día del año, es el día en que quisiera dar vuelta el tiempo, el volver a encontrarme con los que ya no están cerca, con aquellos que se fueron con el cariño todavía calientito en el corazón, con esa esperanza de que todo fuese un mal sueño, con la esperanza de un retroceder.
Hoy el último día del año amigos queridos, quiero que sepan que somos un Roble grueso con enormes raíces y que sus ramas están alejadas las unas de las otras pero están unidas por el enorme amor que se ha creado entre nosotros.
Los requetecontra quiero!!