esas que ven películas que te hacer suspirar.
De esas que se detienen cuando el viento sopla y contempla el cambio del paisaje.
De esas que relee mil veces sus escritos y que cada vez que busca la inspiración retoma con nostalgia los sentires que te acompañan en el camino de tu vida.
Antes diría: ¿por qué buscar la nostalgia?, hoy no me importan mucho los por qué sino que los ¿para qué?, creo que son de más utilidad. Así me doy cuenta qué busco o qué debo aprender, más bien dicho.
En ocasiones debo reconocer que es simplemente la búsqueda de la lástima. ¡Si uno se puede sentir lastima de si misma! (y más veces de las que en ocasiones se quiere reconocer) y muchas veces el alimentar esa lástima, que algunos encaminan por la ruta de la queja, yo la sorteo con este conectarme con mis momentos "injustos" de la vida o momentos de tristeza infinita.
En otros espacios estos escritos me ponen en sintonía con mi espíritu de escritora y es como si mis dedos se movieran por el teclado casi automáticamente, como si fuera la secretaria de un ser externo, que escribe a través de mi puño y letra.Y muchas más veces es un camino de desahogo, de poder explotar sin explotar. Y si reviso mis escritos, de seguro son más al final del año en donde la necesidad de explotar viene, pues las evaluaciones del año le recuerdan a uno los malos momentos inevitablemente.
Ahora ya me doy cuenta y desde hace poquito que está siendo una estrategia maravillosa de equilibrio, como si necesitara concretar mágicamente con estos códigos escritos lo que mi emoción no puede comprender.
Es mi forma de coucherme, de analizarme y espero de entenderme cada vez más. Lo que de verdad no es una tarea muy fácil.
Ahora en ocasiones pienso que la nostalgia también me alimenta, de hecho suelo trasnochar un montón para lograr el silencio total, requisito indispensable para escribir. Y pese a no descansar lo suficiente, al día siguiente estoy por completo despejada como si la tarea fuera el alimento de mi alma. Y el descanso se genera en el desprender el sentir de estas pocas lineas.
Pero para qué escribo esto en este momento, ¡no tengo ni idea! pues es la necesidad la que me mueve y muchas, muchas veces suele ser preludio de algo más grande de lo que puedo entender.