miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un año se va y no solo...

Hoy es un día de cierres, de cuentas finales, de hacer balances, de vivir la alegría y créanme que la alegría estuvo presente al brindar con mis amigos y compañeros hoy en la tardecita. Sin embargo, el trago terminó siendo amargo pues muchas caras que a diario veía en las mañanas ya no estarán. No estarán para compartir un saludo, una sonrisa, la chacota diaria, tampoco estarán para darte ese consejo acertado, ni para apoyarte cuando tienes dificultades. Ellos simplemente y aunque el corazón este super apegado, ellos ya no estarán en lo diario, en esa rutina que te agota y que sin la compañía, ni las risas de tus amigos es más difícil sortear.
Y yo me pregunto ¿Por qué? Por qué siempre tanta despedida, por qué siempre tanto movimiento, por qué siempre crear vínculos y lazos que se desatan.
Siempre he sentido a mi gente como mi familia comparten tus buenos y malos momentos, comparten la alegría y el trabajo arduo... la familia se debe fortalecer!!!, como un árbol de muchas y diversas ramas. Y es gracias al paso del tiempo, que ese árbol se hace más frondoso y no se hace frondoso solamente porque lo cuidan - que por lo demás es importantísimo- sino que su follaje es el reflejo del cariño que nutre al árbol esos vínculos férreos de lo cotidiano, del estar apegados unos con otros.
Hoy el último día del año, es el día en que quisiera dar vuelta el tiempo, el volver a encontrarme con los que ya no están cerca, con aquellos que se fueron con el cariño todavía calientito en el corazón, con esa esperanza de que todo fuese un mal sueño, con la esperanza de un retroceder.
Hoy el último día del año amigos queridos, quiero que sepan que somos un Roble grueso con enormes raíces y que sus ramas están alejadas las unas de las otras pero están unidas por el enorme amor que se ha creado entre nosotros.
Los requetecontra quiero!!

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Un Cumpleaños a la Chilena


La niña de mis ojos cumplió sus 2 añitos y yo dos de ser mamá, esa ardua tarea que ninguna se puede imaginar hasta que la vive, es la extraña mezcla de felicidad y agotamiento. Extraño pero real.
Bueno pero a lo que iba; dos añitos que celebró entre cajas de mudanza padres destruidos, abuelito moreteado y hermano loqueando.
Y al final del día cuando ya todo había pasado ni una cancioncita de cumpleaños menos pensar en una torta.
Su mejor regalo en la vida el cumpleaños feliz con velita se hizo realidad en una marraqueta añeja que corría por ahí. Y ella, toda una princesa coqueta y contenta porque la luz se apagó y el canto era solo hacia ella, ni siquiera pensó su deseo, ya lo tiene...
.... la más agotada y linda familia en casa nueva.
No importa mi niña luego vendrá el no cumpleaños más feliz con tus amiguitos y todos los que te quieren. Tu ya elegiste a los invitados y tu mamy y papy te complaceran mi concentida!!!
....... una vez más.




Te adoramos niña de mis ojos que iluminas la vida (sobre todo cuando estas de buenas!!!)

viernes, 4 de abril de 2008

Dejarse llevar

Dejarse llevar... no se por qué pero nunca he podido, mi primera reacción frente a la imposición es oponerme; no quiero decir con eso que me oponga tenazmente por que si, simplemente me surgen nuevas cosas, pero dejarme llevar no está en mi. En ocasiones eso ha sido una linda estrategia para hacer mi voluntad y como en el camino se me ocurren nuevas cosas paso como creativa, pero simplemente es que no me puedo quedar con lo establecido. Lo fijo, lo que se hace siempre, lo que es tradicional me sofoca, necesito el cambio. A si soy.
Si así soy y justo ahora me califican de lo contrario; que me duermo en los laureles, que vegeto ¡¡¡¡YO VEGETAR!!!! ojalá pudiera!!!! si lo único que me ha frenado para hacer más cosas en mi vida es la plata. He formado empresa como tres veces en mis 35 años, entre esas un lindo Café Literario donde gestamos cuanta cosa!!! mi cuenta cuentos con niños las noches de música en vivo, si hasta proyectamos en 16 mm. Desde que me titulé he ido a cuanto seminario se me ha puesto por delante, a estas alturas no tengo más grados en el cuerpo por puros apremios económicos. Hasta en la U fui ayudante de cátedra, formé en el área de Lenguaje a la primera generación de Asistentes Montessori del Carlos Casa nueva. Pertenezco a la Directiva de la Corporación Montessori de Chile por años.
La Biblioteca de pre-escolar con el sistema de prestamos fue mi proyecto educativo antes de irme con prenatal.
Tengo una hija maravillosa con la cual he aprendido de antroposofía cada vez más y ganas inmensas tengo de seguir ahondando.
¡¡¡¡¡Y ME SIENTO EN LOS LAURELES!!!! JA JA JA a otro perro con ese hueso!!!

Lo lastimoso, es que ¡¡pucha que hay perros para ese hueso!! o como bien dijera un amigo, ovejitas que siguen el rebaño sin cuestionarse jamas.

Se puede marcar el paso es fácil, pero lejos lo entrete es marcar la diferencia aunque te tilden, pal caso que importa!! uno no vine al mundo a justificarse sino que a ser feliz y el que te aprecia siempre está a tu lado y el que no bien también.

sábado, 8 de marzo de 2008

El Pájaro Azul


Que increíble como son las cosas en la vida!!!
En ese pensamiento mágico que tiene uno como niña siempre cree que para lograr la felicidad debe tener algo y cuando lo vas obteniendo te das cuenta que no era suficiente.No quiero hacer con esto un comentario materialista ni adoctrinar respecto del consumismo, es algo mucho más simple.
¿¿Nunca sintieron que lograr la felicidad es una meta a largo plazo???
Bueno yo era de esas, no se si influyó mi enorme contacto infantil con dibujos animados que más parecían telenovelas que otra cosa. Marco, Candy, Heidi, la princesa Caballero incluso esa niña que buscaba eternamente la flor de siete colores. Hoy que leí este mail sólo pude recordar esa ideal meta que al parecer todos buscamos y finalmente como Warnken dice la tenemos en casa.
En la vida hay momentos donde te das cuenta de que la felicidad está presente: cuando conoces al hombre de tu vida, cuando compartes la luz al tener a tus hijos, cuando sales del colegio y sientes que desde ese día tu eres el gestor de tu futuro (siempre lo has sido pero ese día se pone en evidencia) cuando vez la felicidad de tu hermano al tener a su bebé entre los brazos, cuando disfrutas la risotadas de tu hijo cuando le haces cosquillas. Incluso cuando vez llorar a tu padre, sabes que el calor de tu corazón es un fiel reflejo de la emoción que te invade y es simplemente AMOR.
Bueno para mi, la forma de conseguir la felicidad de niña siempre fue ver el Pájaro Azul y la vi ciento de veces, pero llegó un día que nunca más la dieron en la tele y mi necesidad siguió siendo la misma. Por supuesto que ahora era la meta para conseguirla, la busqué mucho y por años. Encontré tiendas de películas viejas y nunca estaba lo más cerca que estuve de ella fue cuando en un lugar estaba agotada. Pasado el tiempo y la vida que me alcanza un día sin mas ni más Juan me la compra y la tengo en mis manos.... Fue algo medio impactante y emocionante pues el hecho de tenerla es más que un deseo sino una ILUSIÓN. Ilusión de Felicidad. Hoy mirando a mi Celeste cucharear uno de sus primeros helados junto a su familia me alejé del núcleo volando cómo un pájaro y me vi feliz....
El hecho es que aun no veo el Pájaro Azul no se por qué.... quizás ya no es necesario.

Gracias Vale por el mail son de los que me gustan recibir.

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Palabras que mueven el corazón....y estar simpre atentos de nuestro sentir..

Asunto: A TI- CRISTIÁN WARNKEN- "El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz"-Dostoyevski

http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2008/03/06/a-ti.asp

Cristián Warnken
Jueves 06 de Marzo de 2008

A ti

A ti que lees estas líneas, que estás bajando por una de las tantas autopistas de la ciudad en esta mañana de marzo o, tal vez, estás en un vagón del Metro -con la mirada extraviada, como todos los que viajan a esta hora-, o paladeas el primer café y recorres distraído las páginas de este diario, buscando algo que no sabes qué es. A ti, que llevas a tus hijos al colegio y que acabas de no escuchar una pregunta que te hizo tu hija más pequeña, porque estabas pensando en otra cosa. A ti, que acabas de salir de la ducha y te ves un instante en el espejo. A ti, que pasas rápido a mi lado y casi me empujas y no me ves. A ti, que -con apenas 18 años- te levantas con el tedio pegado en el alma y te enchufas al computador para no abrir la ventana de tu pieza que da al jardín. A ti, que miras a tu marido todavía dormir a tu lado, y ves su nuca y su piel gastada, y sientes en el centro de tu pecho un hueco, la sensación de un cansancio del que quisieras huir a miles de kilómetros de ahí. A ti, que estás comprando el pan sin emocionarte con su olor y su temperatura. A ti, que entraste al cajero automático y descubriste que el saldo de tu cuenta era negativo, y sientes miedo, rabia, angustia. A ti, que acabas de dejar a tu niño en la sala cuna y te fuiste sin cantarle esa canción "que a él tanto le gusta". A ti, que acabas de entrar en la oficina y te dispones a iniciar un día igual a todos los días, trabajando sin amor por lo que haces, como pieza de un engranaje que te devora.

A ti quiero agarrarte de la solapa, del brazo -con respeto, pero con fuerza-, a ti quiero detenerte en tu carrera loca y decirte lo que tal vez nadie te ha dicho nunca, porque no se enseña en los colegios ni aparece en los diarios. Yo no soy nadie para quitarte cinco minutos de tu atiborrada y desesperada agenda, soy uno más entre los millones que bajan esta mañana a comenzar un día más en la ciudad. Entonces, ¿por qué habrías de desconectarte de tu "iPod" o apagar tu celular para escucharme? Pensarás acaso que soy un predicador más, un vendedor de seguros, o alguien que quiere robarte a plena luz del día. Sé que me mirarás con recelo, con molestia, con desconfianza.

A ti, que me oyes pendiente de tu reloj, quiero decirte, antes de que desaparezcas devorado por la multitud: "El hombre es desgraciado porque no sabe que es feliz. ¡Eso es todo! Si cualquiera llega a descubrirlo, será feliz de inmediato, en ese mismo minuto. Todo es bueno".

¿Y eso era todo? -me dirás-. Sí, y te digo: todo lo demás, fuera de eso, es nada.

Si te he agarrado de la solapa y te he abordado a esta hora de la mañana de este jueves que escribo es para decirte que eres feliz y no lo sabes. Y que eso que te dije lo dijo una vez un hombre como tú, que se llamó Dostoyevski. Y yo, ¿quién soy para hablarte así, para entrar en tu privacidad y leerte la cita de un ruso que no conoces? Yo soy el muerto. Yo estoy muerto, tú estás vivo.

¿Muerto tú? -me dirás-. ¡Pero si puedo tocarte y verte y oírte!

Sí, pero estoy muerto. Yo me levantaba en las mañanas como tú, prendía la radio como tú, paladeaba un café como tú, miraba distraído las primeras nubes en el cielo, y llevaba a mi hijo al jardín, y no sabía que era feliz, que estaba vivo. No lo sabía, como tú no lo sabes, como no lo saben tantos que no pisan con placer las primeras hojas del otoño, que no se detienen a ver los primeros rayos de luz colarse por la ventana para entibiar la piel del o la que duerme todavía a tu lado.

Pero esto, en realidad, no me lo enseñó Dostoyevksi, sino mi pequeño hijo Clemente, un niño como millones de niños que en este momento son llevados al colegio, un niño que me hizo una pregunta que no escuché una mañana de un jueves como hoy. ¡Eres feliz y no lo sabes! Eso es lo que enseñan los niños que mueren, eso lo aprendemos de un golpe los que morimos con ellos, eso es lo que los vivos como tú no pueden escuchar.