domingo, 6 de diciembre de 2009

Por qué cada vez?

Me pregunto año a año, niño a niño, cuando llega el momento de escribir más que una evaluación sino que unas palabras dedicadas a mis niños lloro... escribo y lloro... cada año desde hace 13 años cada fin de año lloro. Y sé que me va a pasar pese a que lo trate de evitar. Siempre, siempre lloro.
Y no creo que sea porque soy buena escribiendo, mi hermano que es especialista ya me dio como miles de concejos para escribir decentemente. Y pa que decir con los ensayos en la evaluación docente puros 4 tritos.
Pero aun así, lloro.
Siempre he pensado que soy colorienta, pero en realidad cuando me toca escribirles pensando en sus caritas las palabras ni las pienso, siempre surgen no más. Es como si estuvieran predestinadas, como si yo fuera un simple mediador.
Pal caso lloro... y no 1 o 2 veces o no no no!!! cada vez que las leo.
He hecho hasta ejercicios de respiración antes de leerlas en la graduación así no se ríe tanto Cristián, pero no hay caso lloro igual.
He tratado de tragarme el llanto, pero no se cómo el resto lo hace a mi simplemente no me sale.
Pa más remate he leído las dedicatorias de otros años y veo a mis niños ahora grandes y adivinen... lloro , una y mil veces.
Yo no sé como aun me quedan lágrimas, ya debería estar seca, pero son infinitas se los puedo asegurar!!
Bueno así que no se extrañen cuando me vean un lagrimón por ahí, tanto como me río también lloro, sobre todo cuando mis niños se van cada año.